Está diseñado para aportar al ternero defensas, energía y soporte digestivo desde las primeras horas de vida.
Al estar elaborado con calostro bovino, ofrece un perfil completo y balanceado de nutrientes y defensas, asegurando un buen comienzo y un desarrollo más saludable del ternero.
Altos niveles de Inmunoglobulinas (IgG)
Claves para la transferencia pasiva de inmunidad, ayudan a proteger al ternero frente a desafíos respiratorios y digestivos.
Grasa calostral natural
Aporta energía inmediata, favorece la termorregulación y ayuda al ternero a levantarse, mamar y mantenerse activo, especialmente en condiciones de frío o estrés.
Factores de crecimiento y hormonas
Estimulan el desarrollo y la reparación del intestino, mejorando la absorción de nutrientes y el desempeño general.
Proteínas, vitaminas y minerales esenciales
Incluye vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y minerales fundamentales para el crecimiento temprano.
Componentes bioactivos
Como lactoferrina y otros componentes que favorecen la salud intestinal y el equilibrio en el ambiente gastroentérico
Existen distintas situaciones en las que es necesario administrar calostro a los terneros, como nacimientos en climas muy fríos, partos gemelares, terneros de vaquillonas primerizas o de madres que hayan sufrido estrés térmico.
Los terneros nacidos con dificultad (distocia) presentan un riesgo aún mayor, ya que suelen demorar en levantarse y mamar, lo que puede afectar la absorción de anticuerpos y la correcta transferencia de inmunidad.
Con cada minuto que pasa después del nacimiento, la capacidad del ternero para absorber anticuerpos disminuye rápidamente. Lo ideal es que reciba calostro dentro de la primera hora de vida, ya que a las 24 horas el intestino se encuentra prácticamente cerrado y ya no puede absorber inmunoglobulinas.
Si la administración se retrasa más de dos horas, es fundamental que el calostro suministrado sea de excelente calidad para compensar la menor capacidad de absorción.
Te recomendamos administrar al menos 4 litros de calostro, lo que aporta entre 200 y 300 g de IgG al ternero.
En el caso de utilizar calostro sustituto, se recomienda suministrar un total de 300 g de IgG, divididos en dos tomas: 150 a 200 g en la primera y 100 a 150 g en la segunda, completando la dosis dentro de las primeras 12 horas de vida.
Es fundamental contar con protocolos claros para asegurar una administración rápida, limpia y de calidad.
El calostro puede administrarse mediante mamadera o sonda esofágica. Si se utiliza mamadera, no se debe reutilizar el calostro sobrante luego de la primera toma, ya que el calostro que permanece a temperatura ambiente favorece el crecimiento bacteriano. En caso de que el ternero no consuma la totalidad o hayan transcurrido más de seis horas, se recomienda administrar el resto mediante sonda para asegurar una correcta transferencia de inmunidad.